Dublín, la capitalidad del whisky irlandés

Cuando oímos hablar de whisky enseguida lo asociamos con Escocia o con Irlanda, ambos países son la cuna y el origen de esta bebida tan apreciada a nivel mundial. La gran diferencia entre ambos es su sabor, el whisky irlandés tiene un sabor más ligero que el escocés, debido a la diferencia en su proceso de destilación, ya que el irlandés pasa por una destilación triple, mientras que la del escocés es doble. Sea triple o doble alcemos nuestros vasos de whisky y brindemos por un grato viaje y estancia en Dublín, la capitalidad de las tierras irlandesas, donde podremos tener multitud de ocasiones para saborear un buen trago.

Un trago que se ha de dar de unos buenos vasos y es que para saborear una bebida exquisita no vale cualquier vaso, por lo que nosotros os recomendamos los de Giona premium glass para no dañar el sabor y obtener un resultado muchísimo mejor, pues esta empresa española de cristalería profesional está presente en el mercado internacional, sus productos son garantía de calidad, ya que están elaborados en cristal de alta calidad que les otorga un brillo y calidad permanente, lo que unido a una tecnología de fabricación les aporta una alta resistencia. 

Dublín es la capital de la República de Irlanda y la capital del país desde la Edad Media, además de una de las ciudades más animadas de Europa, porque un alto porcentaje de su población son estudiantes de varias partes del mundo que residen en esta ciudad para estudiar o completar sus estudios. La ciudad está dividida en dos zonas, la norte y la sur, ambas separadas por el río Liffey que la atraviesa. Al norte, tradicionalmente, se halla el Dublín más obrero, más humilde y al sur la zona más rica con sus elegantes casas victorianas y sus típicas casas bajas y bonitas. Sin embargo, en pleno centro de la ciudad encontramos el barrio más bullicioso y el de más ambiente de la ciudad, el Temple Bar. El Temple Bar es un lugar que no podemos dejar de visitar, perfecto para visitar tanto de día como de noche, de día la cultura toma el protagonismo con sus galerías y centros culturales, mientras que de noche el ocio y la diversión toman la iniciativa con sus numerosos y típicos pubs donde las pintas de cerveza y la música en directo son protagonistas.

Entre los lugares de interés podemos destacar:

  • El Trinity College, es la universidad más antigua de toda Irlanda, fundada en 1592 por la reina Isabel I sobre un antiguo monasterio agustino. En sus comienzos solamente se admitían alumnos protestantes, sin embargo, a partir del año 1793 se comenzó la admisión de alumnado católico. Situado en pleno centro de Dublín, su campus ocupa una extensión de 190.000 m2, situándose dentro del mismo uno de los edificios más antiguos que se conservan, el de la antigua biblioteca, construido entre 1712 y 1732. En su interior se conservan verdaderas joyas del país, como pueden ser el arpa de Brian Boru, la más antigua de Irlanda (data de finales del siglo XIV), realizada en maderas de roble y sauce y con cuerdas de bronce, y el libro de Kells, un manuscrito ilustrado, escrito en latín hacia el año 800 d.C. por monjes celtas.
  • La Catedral de San Patricio. Esta iglesia dedicada al patrón nacional es la más grande de Irlanda. La primera iglesia que se construyó en este mismo lugar se realizó junto al pozo donde el santo bautizaba a los paganos. En la actual catedral, de estilo gótico, destacan su enorme campanario, la decoración de su interior, sus espectaculares vidrieras y una pila bautismal de la época medieval perfectamente conservada.
  • La Catedral de Christ Church o Catedral de la Santísima Trinidad. Fue construida originariamente en 1028, siendo en 1152 cuando el primer arzobispo irlandés comenzó su ampliación y reconstrucción. Esta catedral contiene la cripta catedralicia más grande de las Islas Británicas, así como varios objetos de gran valor histórico como un conjunto de cirios muy antiguos o una de las campanas de su torre que data del año 1038. 
  • El castillo. Construido en el siglo XII donde anteriormente había existido un asentamiento vikingo. A lo largo de su historia fue una fortaleza militar, prisión, residencia de la realeza, centro del poder institucional… hasta el año 1922 en que Irlanda se independizó. Actualmente su función se limita a actos de representación e institucionales, como la toma de posesión de los presidentes de la república. 

¿Qué destaca en la gastronomía irlandesa?

En la gastronomía irlandesa destacan los estofados, como el estofado irlandés más conocido como “stew”, el pastel de patatas o “boxty”, el pan de soda, elaborado con bicarbonato de soda, el salmón ahumado o la famosa tarta de manzanas “Apple pie”.