Sencillos trucos para cuidar tu sonrisa

Disfrutar de una sonrisa bonita es símbolo de salud y tener una correcta higiene bucodental. Pero tampoco es fácil. Por eso, en este artículo hemos recogido algunos sencillos trucos que te ayudarán a disfrutar de una dentadura bonita y sana. 

· Mantener siempre una adecuada higiene bucodental

Todo el mundo sabe que para tener una sonrisa bonita hay que cepillarse los dientes al menos todos los días, aunque mejor después de cada comida, pero eso no es suficiente. “Como mínimo hay que cepillarse los dientes dos veces al día con pasta con flúor, pero también hay que utilizar hilo dental o usar un cepillo interdental para eliminar la suciedad que se almacena en los huecos que hay entre los dientes”, explican desde la clínica dental Galván Lobo. 

Además, tampoco debes olvidarte de cepillarte la lengua y las encías. Sí, cuando nos cepillamos los dientes a veces se nos olvida, pero es muy importante porque en la lengua se acumulan multitud de bacterias. 

· Utiliza colutorios y elixires bucales 

Como ya hemos dicho anteriormente, hay que cepillarse los dientes y utilizar hilo dental. Pero además, es recomendable usar colutorios o elixires bucales. Estos ofrecen diferentes ventajas y acciones como prevenir las caries y otras enfermedades como la hipersensibilidad. Y también ayudan a tener un buen aliento. 

· Come chicle sin azúcar 

Cuando estés fuera de casa y no puedas cepillarte los dientes un truco es comer chicle sin azúcar. No es lo más conveniente, pero si has comido fuera ya sea en un restaurante o en la casa de un amigo puede ser una opción para eliminar la suciedad de tus dientes y tener además un buen aliento. 

No obstante, sería mejor que llevases un pequeño kit con cepillo y pasta por ejemplo en el coche o en bolso para poder cepillarte tras las comidas cuando no estés en casa. 

· Buenos hábitos y correcta alimentación 

Tener buenos hábitos y una alimentación equilibrada es importante para casi cualquier aspecto de nuestra vida. Y también para la sonrisa y la salud bucodental. Tener una dieta rica favorecerá la salud de tus dientes y también su aspecto. 

Además, no deberías abusar de algunos alimentos que son perjudiciales para los dientes, como el alcohol, las bebidas gaseosas, el café o el té. Y por supuesto, fumar tampoco es bueno para la dentadura. 

Respecto a los hábitos, es importante destacar que una buena hidratación es primordial, tienes que beber mucha agua para disminuir la posibilidad de que las bacterias dañen tus dientes. 

· Acude al menos una vez al año a tu dentista de confianza 

Los profesionales recomiendan al menos acudir una vez al año al dentista, porque ya sabes el dicho popular “mejor prevenir que curar”. Además, si hablamos de salud bucodental no ir nunca al dentista puede generar problemas serios de salud. El periódico online El Español en un completo artículo (que puedes leer aquí) recoge los riesgos de no ir nunca al dentista. Y cuidado, porque por ejemplo, las encías sangrantes o en mal estado pueden destapar problemas cardiovasculares o pulmonares. Por lo que no dejes de lado las visitas al dentista, acude al menos a tu profesional de confianza una vez al año. 

· Cuida tus labios

Hemos dado algunos trucos para tener los dientes sanos, fuertes y bonitos. Pero un aspecto muy importante de la sonrisa son los labios, que a veces descuidamos. Y también hay que cuidarlos. 

Lo más importante respecto a los labios es mantenerlos hidratados para evitar que se sequen y agrieten. Además, especialmente en verano sería recomendable aplicar protector solar. Nadie cuestiona que hay que echarse crema en la piel para no quemarse y evitar contraer cáncer de piel. Pues lo mismo pasa con los labios, hay que protegerlos del sol. Existen bálsamos y vaselinas especiales para los labios con factor de protección, que además de protegerlos los hidratan. 

Pero si no has cuidado lo suficiente tus labios o están agrietados por el frío un consejo es exfoliarlos para eliminar las células muertas. Pero tampoco hay que pasarse con la exfoliación. Lo recomendable es como mucho hacerla una vez a la semana y mejor por la noche, ya que según los expertos es cuando se regeneran las células. 

De esta manera, estos son los principales trucos que debes aplicar en tu día a día para poder disfrutar de una sonrisa bonita, sana y cuidada. Pero nunca deberías olvidarte de acudir a tu dentista de vez en cuando para realizar un chequeo y ante cualquier indicio de enfermedad. 

Las mejores comidas para llevar al trabajo

Si tienes un horario partido en tu trabajo puede que te tengas que llevar comida, ya que no te de tiempo en el descanso a ir a tu casa y comer allí o no tengáis un comedor en el que comprar el almuerzo.

Si tienes que comer en el trabajo y llevarte la comida, muchas veces no se sabe qué elegir para llevarte para que sea fácil de transportar en los tuppers, sea fácil de comer y no te manches. También dependiendo si en tu oficina se cuenta con un microondas para calentar los alimentos podrás llevarte unas comidas u otras, así como si hay nevera para guardar los platos.

No obstante, en este artículo hemos recogido las mejores comidas para llevar al trabajo. Por que son muy fáciles de cocinar la noche anterior, se pueden comer sin dificultad y son fáciles de llevar en tuppers o envases.

Gazpacho

En verano es el primer plato ideal, puedes llevarte este plato y no hay necesidad de calentarlo e incluso lo puedes beber directamente del envase. Además está rico y es muy sano, siempre y cuando sepas escoger en el supermercado. 

“Nuestro gazpacho es ecológico, elaborado con un 96% de hortalizas siendo tomate, pimiento, pepino, cebolla, también llega aceite de oliva virgen extra, sal, vinagre y especias. es sano y perfecto para llevar al trabajo porque no necesita conservarse en frío”, matizan desde la empresa Hida Alimentación, especialista en conservas. 

Así que lo más importante para que sea sano es leer la etiqueta de los productos en el supermercado y en función de tu elección incluso no tendrás que disponer de una nevera para su conservación.    

Cualquier receta de arroz 

Otro plato que es perfecto para llevar al trabajo es cualquier receta de arroz, ya sea con verduras, carne o pescado. El arroz se conserva genial en cualquier tupper y es una comida única, que saciará tu estómago y no tendrás que preparar nada más. 

También puedes preparar arroz blanco como acompañamiento para carnes a la plancha o pescado, ya que se conservará mucho mejor que las patatas fritas. 

Quinoa 

Si estás cansado o cansada del arroz puedes cambiar este ingrediente de tu receta por quinoa. Es una semilla o grano integral que se cultiva en la cordillera de los Andes y que se ha dado a conocer en los últimos años en España. 

Tiene grandes propiedades nutritivas y queda muy bien en las recetas que solemos preparar habitualmente con arroz como puede ser quinoa con verduras, quinoa con pollo… 

Y se conserva estupendamente, incluso se puede comer en frío. Así puede ser una opción diferente para comer en tupper y llevar al trabajo. 

Menestra de verduras

Una menestra de verduras es un plato ideal para comer en el almuerzo. Es sano y además muy ligero por lo que no te producirá ardores cuando tengas que reincorporarte al trabajo tras el descanso. En la menestra quedan muy bien las alcachofas, los guisantes, el calabacín, la zanahoria y la berenjena con unos taquitos de jamón. Pero puedes preparar una rica menestra de verduras con los ingredientes que más te gusten.

Pasta con salsa o en ensalada 

La pasta puede ser una buena opción para llevar en tupper. Te recomendamos que elijas mejor macarrones o pasta rellena como tortellinis o raviolis antes que los espaguetis porque evitarás mancharte al comer. Y nadie quiere trabajar con una mancha de salsa o comida en la ropa. 

Puedes preparar la pasta el día de antes y estará igualmente rica. Además, cualquier salsa puede ser perfecta para la ocasión, ya sea boloñesa, pesto o carbonara. 

También en verano puedes apostar por las ensaladas de pasta, aunque en estos casos es mejor no echar el vinagre y el aceite y llevarlos en sobres para aderezar justo en el momento que se vaya a consumir. 

Ensaladas 

Una opción fresca y saludable pueden ser las ensaladas. Podrás prepararlas con los ingredientes que más te gusten y no se estropeará siempre y cuando sigas los siguientes trucos.

Lleva el aliño separado: para que la lechuga o la propia ensalada no se estropee es mejor que no eches el vinagre y el aceite. Puedes comprar sobres de aceite, vinagre y sal en casi cualquier supermercado y echarlos cuando vayas a comerla. 

Seca bien todo: si lavas la lechuga o los ingredientes tienes que secarlos bien antes de meterlos al tupper para evitar al máximo posible la humedad. 

Coloca la lechuga lo último: cuando vayas a preparar la ensalada es mejor que lo hagas por ingredientes y los metas en el tupper por capas.El mejor consejo a seguir es colocar todos los ingredientes (salvo la lechuga en el fondo), porque por ejemplo si añades tomate o maíz pueden desprender jugos. Así que echa todo y la lechuga encima para evitar que caigan líquidos sobre ella, se reblandezca o estropee o se aplaste. 

Siguiendo estos sencillos trucos podrás disfrutar de una jugosa y fresca ensalada en el trabajo. 

Filetes de carne y pescado a la plancha 

Los filetes de carne y pescado a la plancha son una opción muy rápida y fácil de preparar. El único inconveniente es que se te pueden quedar secos por el paso del tiempo desde su preparación hasta que los vayas a comer, por lo que tienes que intentar que te queden lo más jugosos posible. Los puedes acompañar con unas cuantas verduras o arroz y ya tendrás una comida completa. 

Taboulé o cuscús 

Estos dos platos de origen árabe pueden ser la opción perfecta para llevar a la oficina y estás riquísimos. Los suelen vender ya preparados en los supermercados, pero puedes prepararlos tú mismo en casa. 

El cuscús es un plato cocinado a base de sémola de trigo que también lleva garbanzos, verduras y carne. Tradicionalmente se cocina en un recipiente llamado cuscusera que dispone de un colador encima de la cazuela. Aunque puedes prepararlo con una olla y cocinarlo con los ingredientes que más te gusten. Una manera muy rápida de hacerlo es junto a un sofrito de verduras. 

Mientras que el tabulé es una ensalada, su propio nombre se traduciría como “ensalada sazonada”. Se prepara con trigo bulgur, tomate, lechuga, perejil y zumo de limón como aderezo. 

Sándwich, bocadillo o wrap 

No podemos olvidarnos de la típica comida para un almuerzo rápido y sencillo. El tradicional bocadillo o sándwich, aunque no debería ser tu opción habitual sino más bien ocasional cuando el día de antes no tengas tiempo para ponerte en los fogones o tengas pocos ingredientes en la nevera. 

Con unas rebanadas de pan, una barra o baguette y los ingredientes que tú quieras es suficiente. Puedes optar por el clásico bocata de jamón, el de tortilla de patata, una opción vegetal o con casi cualquier producto que tengas en el frigorífico. 

Además si quieres algo diferente en vez del bocadillo o sándwich puedes hacer un wrap o un burrito. Ambos se preparan con unas tortitas, añades los ingredientes y luego lo enrollas. Los puedes hacer para comer fríos o calientes y son muy fáciles de comer. 

Estas son las recetas ideales por su preparación, fácil conservación y porque son muy fáciles de comer y de fácil digestión, ya que no te ocasionarán ni dolor de estómago ni ardores para que tras la comida no tengas malestar en la oficina. No obstante, dependerá de tus gustos y de las características de tu trabajo: si tienes frigorífico, si hay microondas para calentar la comida, tenéis poco tiempo…

¿Sufres de bruxismo?

Quizás no eres consciente, pero es posible que sufras de bruxismo. Y la verdad no sería extraño porque un 70% de la población, según se desprende de un informe realizado por expertos del Hospital Ruber Dental de Madrid. Y es que la mayoría de nosotros no somos conscientes de esta costumbre, que se ha agravado durante los años de crisis económica, debido al estrés. Y ahora, cuando nos enfrentamos a otra crisis sanitaria con el Covid, se ha vuelto a incrementar. Toma nota por si estás sufriendo de bruxismo y todavía no lo sabes.

El bruxismo es mayor durante la noche, mientras dormimos, y tiene como consecuencia el desgaste, rotura y movilidad de los dientes, fisuras, dolores de cabeza y cervicales e incluso en algunos pacientes se producen mareos, pérdida de equilibrio, vértigo o ruido en los oídos.  De esta manera, el bruxismo consiste, como nos indican desde Clínica Dental Suárez, “en el hábito involuntario de apretar los dientes sin ningún objetivo funcional (masticatorio), y con frecuencia moviéndolos hacia los lados, lo que hace que los dientes rechinen”.

Como te hemos dicho, la principal causa del bruxismo suele ser el estrés o un estado de agitación emocional. Aunque se dice que es noche, también puede llegar por el día. Es cuando la persona aprieta los dientes y los hace rechinar de manera involuntaria. Afortunadamente ahora los profesionales de las clínicas dentales te ayudan a solucionarlo.

Dos tipos de bruxismo

Ahora bien, dependiendo de dónde se produce el bruxismo, puede ser de un tipo o de otra.

  •  Bruxismo céntrico. Esto ocurre cuando el apretamiento se realiza en la posición de máximo contacto entre los dientes y muelas, sin desplazamiento de la mandíbula.
  • Bruxismo excéntrico. Mientras que este tipo de bruxismo se produce cuando el apretamiento se realiza frotando los dientes superiores e inferiores con movimientos laterales o anteriores de la mandíbula. Este tipo de bruxismo produce un sonido característico de rechinamiento dental y es más agresivo para los dientes implicados. En algunos casos el bruxismo es debido al hecho que los dientes superiores e inferiores no están correctamente alineados y hay una mala oclusión. La ortodoncia puede ser una de las soluciones que el odontólogo especialista le puede recomendar.

Síntomas

  • Quizás no tengas ni idea de si sufres bruxismo. Te vamos a dar una serie de síntomas que te pueda ayudar a saberlo. Por ejemplo, si notas que tienes sobrecarga o tienes molestias en la mandíbula al levantarse por las mañanas. Otro claro ejemplo es cuando se tiene dificultad o molestia al morder o masticar.
  • Los chasquidos al abrir o cerrar la boca o durante la noche al rechinar los dientes, es otro síntoma de que podamos tener bruxismo. Además, comenzarás a notar un aumento de la sensibilidad en los dientes y encías. Y aunque en menos, también se nota un desgaste del esmalte dental.
  • Incluso, se puede notar una rotura o fractura de alguna pieza dental, funda o empaste. Y eso ya implicaría otro tipo de tratamiento.
  • Y aunque no lo creas, el bruxismo también puede originar dolor de cabeza y dolor en las cervicales y hombros. Incluso dolor de oído o acúfenos, dolor facial y maloclusión dental.

Tratamiento

Y una vez que sabemos que tenemos bruxismo, hay que ponerse en manos de profesionales. Ellos sabrán qué tratamiento es el mejor para tu caso. Por ejemplo, si se trata de la consecuencia de un problema de alineación, la solución puede estar en corregir las posiciones de tus dientes mediante un tratamiento de ortodoncia.

Si el problema viene de estrés, hay que buscar el origen de ese estado de ánimo y aprender a lidiar con el estrés, ya que el dentista sólo puede corregir o controlar sus consecuencias. En ese caso, todo dependerá de ti.

La mayoría de los dentistas usan una férula de descarga. Este aparato es muy beneficioso para evitar la erosión de tus piezas dentales y una mayor carga sobre la articulación mandibular. Sin embargo, tienes que recordar que la férula no puede curar el bruxismo propiamente dicho, sino que se encargará de mantenerlo controlado para que no continúe perjudicando tu sonrisa. A largo plazo, el mejor tratamiento será que consigas aliviar tu estrés crónico, que probablemente esté originando gran parte del problema.

Ya has visto que esto del bruxismo es una carrera de largo fondo. Mucho está en nuestra mano (sobre todo si es estrés), pero si está de la mano del dentista, no dudes en que se encontrará un tratamiento eficaz para tu problema.

La limpieza es fundamental para cuidar nuestra salud durante la pandemia del Covid-19

La pandemia del coronavirus se está cebando mucho con todos los ciudadanos del mundo y es que este virus no entiende de clases y nos afecta a todos por igual. Es por ello por lo que ahora más que nunca debemos de demostrar que somos una sociedad avanzada y que podemos hacer frente estando todos unidos a un problema de carácter global. Así, tanto empresas privadas como los gobiernos de todos y cada uno de los países que componen la Tierra deben de priorizar sus esfuerzos para poder lograr conocer al virus que nos está atacando y, mediante vacuna o la solución que encuentren, poner remedio a todo lo que estamos viviendo. Y es que en tan solo unos meses que lleva la Covid-19 entre nosotros, esta ya se ha llevado por delante la vida de muchos ciudadanos, así como ha dejado tocados a muchos otros, algo que, sin duda alguna, no nos podemos seguir permitiendo. Por este motivo, todos debemos de poner de nuestra parte y aportar nuestro granito de arena para solucionar este problema y, para ello, a lo largo de las próximas líneas, nosotros os queremos dar algunos trucos para evitar que nos contagiemos. 

En lo que respecta a la higiene personal es básico:

  • No tocarse la cara. Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
  • No toser ni estornudes cubriéndote con las manos. Al toser o estornudar, cúbrete la boca y la nariz con la parte interna del codo o con un pañuelo de papel. Desecha el pañuelo de papel inmediatamente.
  • Mantener la distancia. Mantén una distancia de al menos 1 metro (3 pies) de las personas que estén tosiendo o estornudando.
  • Lavarse bien las manos. Por todas partes oyes que debes lavarte las manos y la razón es que es nuestra mejor defensa. Lávate las manos frecuentemente con jabón y agua, al menos durante 20 a 30 segundos.

En lo que se refiere a la limpieza de nuestro hogar:

  • Limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con frecuencia. Todos los hogares son diferentes, sin embargo, en todos hay superficies que se tocan con mucha frecuencia, como las manijas de las puertas, las mesas, las sillas, los pasamanos, las superficies de la cocina y los baños, los grifos, los inodoros, los interruptores de luz, los teléfonos móviles, las computadoras, las tabletas, los teclados, los controles remotos, los controladores de juegos y los juguetes favoritos de los niños.

Pero, ¿qué se debe utilizar para limpiar y desinfectar? Si una superficie está sucia, lo primero que se debe hacer es limpiarla con jabón o con detergente y agua. A continuación, se debe usar un producto desinfectante que contenga alcohol (aproximadamente un 70%) o lejía. No es recomendable usar vinagre u otros productos naturales. En muchos lugares puede ser difícil encontrar aerosoles o toallitas desinfectantes, por lo que en este caso se debe limpiar con jabón y agua. En algunas superficies se puede usar una solución de lejía diluida de uso doméstico. Si bien, muchos de nosotros no tenemos todos estos productos en casa, por lo que para prevenir contagios de Covid-19, nosotros os recomendamos que acudáis a Stocknet, donde encontraréis un amplio catálogo de productos de limpieza para poder tener un hogar seguro en el que sepamos que no contraeremos la pandemia.

Ya tenemos los productos, pero, ¿cómo desinfectamos? Es importante no remover las soluciones de limpieza tan pronto como se han aplicado. Muchos productos desinfectantes, como las toallitas y los aerosoles, tienen que permanecer húmedos sobre las superficies durante varios minutos para ser efectivos.

Tan solo es necesario seguir estos consejos básicos para poder estar a salvo del coronavirus, si bien es cierto que también debemos de tener claro que tenemos que usar la mascarilla y no debemos de acercarnos a la gente a menos de un metro y medio. Sin duda, estos son unos sencillos consejos que nos permitirán capear el temporal.

¿Cómo debemos de lavar la ropa en nuestra casa?

Cómo debemos de lavar la ropa es una de las preguntas que más nos hemos hecho durante los últimos meses, por lo que nosotros os vamos a dar la respuesta. Para lavar las sábanas, las toallas y la ropa con regularidad debemos de hacer lo siguiente:

  • Para minimizar la posibilidad de que el virus se disperse por el aire, no sacudas la ropa sucia.
  • Lava la ropa con jabón o detergente y con agua lo más caliente posible. Seca la ropa completamente. Tanto el lavado como el secado ayudan a matar el virus.
  • Lávate de inmediato las manos con jabón y agua, o usa un desinfectante para las manos a base de alcohol.
  • Lava o desinfecta la bolsa o el cesto de la ropa sucia. Considera la posibilidad de guardar la ropa sucia en bolsas desechables.