Esta Navidad, no te desconectes

Si de algo nos ha servido esta pandemia de Covid19 es para darnos cuenta de cuánto dependemos, y cuánto podemos llegar a depender de las nuevas tecnologías. Si hace unos años comprar algo por internet parecía algo novedoso que solo hacían unos pocos, ahora la mayor parte de la población compra online muchísimos productos, desde los regalos de esta próxima Navidad hasta su compra de alimentación semanal o mensual. Internet es, ahora, el mercado en el que todas las grandes empresas tienen puestas las miras y es que, hoy por hoy, si no tienes presencia online no tienes nada.

Si de algo nos ha servido esta pandemia de Covid19 es para darnos cuenta de cuánto dependemos, y cuánto podemos llegar a depender de las nuevas tecnologías. Si hace unos años comprar algo por internet parecía algo novedoso que solo hacían unos pocos, ahora la mayor parte de la población compra online muchísimos productos, desde los regalos de esta próxima Navidad hasta su compra de alimentación semanal o mensual. Internet es, ahora, el mercado en el que todas las grandes empresas tienen puestas las miras y es que, hoy por hoy, si no tienes presencia online no tienes nada.

Allá por marzo de 2020, muchos de los que aún no tenían costumbre de comprar online empezaron a adquirir algunos productos a través de Amazon y otras tiendas especializadas o, incluso a través de las plataformas online de grandes superficies porque era mucho más seguro recibir la compra en casa que salir a buscarla tú mismo, de forma física. Y todo esto sin contar con que, durante más de un mes, los comercios que no eran de primera necesidad permanecieron cerrados así que, si se te rompía un móvil y necesitabas uno nuevo la única forma de conseguirlo era comprándolo a través de la red.

Y esto no fue todo, porque también fueron las nuevas tecnologías las que permitieron a millones de estudiantes seguir dando clase, desde niños de primaria y secundaria hasta jóvenes de universidad. Pero lo más importante, lo que nos ayudó a mantener la cordura a muchos fue esa ventana que nos abrieron los móviles y ordenadores hacia el salón de nuestros familiares. Gracias a las videollamadas y las videoconferencias de aplicaciones como WhatsApp o Zoom entre otras, muchos de nosotros conseguimos conectar con nuestros amigos, hermanos, padres e incluso con nuestros vecinos. En ese momento en el que todo lo que pensábamos que no podría pasar en nuestro país estaba pasando, como una cuarentena, un Estado de Alarma o un confinamiento domiciliario generalizado, lo peor que nos podría haber pasado a muchos de nosotros habría sido perder la conexión de Internet porque eso era nuestra ventana al resto del mundo.

¿Dependencia o necesidad?

Y es que lo que nos ha venido a demostrar todo esto es que actualmente necesitamos Internet para seguir con nuestra vida diaria porque la sociedad ha evolucionado hasta el punto en el que nos encontramos ahora, donde si no estás conectado en una red social o no tienes presencia ninguna en Internet es, en cierta forma, como si no existieras.

Lógicamente no ocurre lo mismo con generaciones mayores, pero sí con el estilo de vida que llevamos ahora los menores de 50 años, por eso no podemos permitirnos la posibilidad de perder esa conexión y por eso es tan importante contar, hoy en día, con una compañía de telefonía móvil y fibra de confianza.

El problema es que nada viene regalado y ya sea por ocio o por motivos laborales, una buena conexión va a llevarse un buen pellizco todos los meses ¿o no?

A veces nos empeñamos en pensar que solo las grandes compañías tienes la capacidad de garantizarnos un buen servicio cuando esto no es del todo cierto. Las compañías emergentes que trabajan con la red de fibra y cobertura de empresas como Vodafone, Orange o Movistar ofrecen el mismo servicio de calidad pero con tarifas mucho más ajustadas.

En Oroc, la compañía que más sorpresas está dando últimamente por su calidad y rápida expansión en España, encontramos un precio final con IVA incluido de 33 euros al mes por un servicio de 100Mb de fibra simétrica en casa, 6Gb en el móvil y llamadas ilimitadas. Sin sorpresas en las facturas y las cosas claras, como repiten en su web, y al trabajar con la red de fibra y cobertura de Orange la calidad está garantizada.

El problema es que muchos de nosotros solo empezamos a contratar servicios con las empresas emergentes cuando estas ya gozan de un nombre en el mercado y debido a ello nos perdemos grandes ofertas y promociones que merecían la pena.

Ahora bien, esa necesidad que tenemos todos de tener acceso al mundo online deja de ser beneficiosa cuando se convierte en una dependencia, de ahí que los padres y tutores de los pequeños de la casa y adolescentes tengan la obligación de controlar cuánto tiempo pasan sus hijos frente a las pantallas y qué tipo de contenido visualizan cuando están frente a ellas.

Actualmente para muchas familias es impensable vivir desconectados y esto cobra mayor sentido aún cuando el trabajo de uno de los miembros de dicha familia depende de Internet, pero una cosa es comprender esa necesidad e incluso aprovecharla debidamente y otra muy diferente es crear una dependencia de este medio difícil de explicar. Y es que los extremos nunca fueron buenos y del mismo modo en el que Internet puede ayudarnos en muchísimas cosas, olvidarnos de que existe el mundo físico puede ser un grave problema, pero este es otro tema ¿verdad?

Estas navidades que ya están a la vuelta de la esquina podremos volver a reunirnos con nuestros familiares y amigos para celebrar estas fechas tan señaladas, algo que para muchos el año pasado un fue posible, pero para quienes aún tienen a seres queridos demasiado lejos, las videollamadas y videoconferencias seguirán siendo la forma de mantenernos conectados unos con otros así que revisa tu conexión a Internet en casa para asegurarte de que seguirás teniendo esa ventana el mundo pase lo que pase.

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