El plástico biodegradable, principal alternativa ecológica para el plástico desechable

Vivimos un momento que va a marcar las próximas décadas en nuestro país. Y no, no lo decimos a causa de todo lo que está relacionado con el coronavirus ni mucho menos. Hablamos de que, en pleno año 2020, estamos sentando las bases de una nueva sociedad, una sociedad en la que, por ejemplo, hay un reto medioambiental muy importante y que requiere de un trabajo de urgencia. En los párrafos que siguen, el tema estrella no es otro que el de la reducción del consumo de plástico que ya se está notando en el interior de nuestras fronteras.

Una de las pruebas de que esa reducción en el consumo de plástico es real es que ha disminuido el número de bolsas desechables que se producen en España. Esta era una de las grandes necesidades de nuestro país y de la Tierra en general y lo cierto es que estamos siendo capaces, poco a poco, de hacer que esta dependencia del plástico de un solo uso se reduzca. La importancia que esto tiene para la salud del planeta es enorme y tenemos que fomentarla todavía más. Nuestro futuro depende, en buena medida, de eso.

Un artículo publicado en la revista Conciencia Eco informaba de que lo biodegradable está más de moda que nunca. No cabe la menor duda de que esta es una realidad tremenda en los momentos en los que nos encontramos, sobre todo teniendo en cuenta que apostar por el cuidado del medio ambiente se ha convertido en una de las estrategias de marketing que más funcionan en los momentos en los que nos encontramos. Y es que es una manera de potenciar la imagen de marca de una compañía tanto a nivel digital como a través de los canales publicitarios más tradicionales.

Como recordaréis, las bolsas de plástico desechables fueron prohibidas por el Gobierno hace algún tiempo, una medida que se hará oficial a partir del mes de enero de 2021 según apuntaba una noticia del portal web del Diario de Mallorca. Estamos, por tanto, ante un avance importante de nuestra sociedad y que está claro que va a generar consecuencias positivas para todos y cada uno de los indicadores que muestran el estado de degradación de nuestro entorno. Desde luego, a nadie le puede caber la menor duda de que reducir la dependencia y el consumo de plásticos de un solo uso es algo necesario.

El plástico biodegradable se está erigiendo como el gran aliado del ser humano a la hora de fomentar el cuidado de nuestro medio ambiente. Son muchas las empresas que ya han decidido usar este tipo de plástico antes que el desechable. Y lo han hecho antes de que haya entrado en vigor la prohibición de usar plástico desechable. Esto es lo que nos han comentado los profesionales de Bioplásticos Alhambra, encargados de trabajar con plástico biodegradable y que han visto multiplicado su trabajo durante los últimos años a causa de esa apuesta medioambiental con la que trabajan sus clientes.

Una responsabilidad que es de todos

Hay una manera de conseguir que la mejora de nuestro medio ambiente se convierta en algo efectivo y más facilmente alcanzable: no es otra que la de implicarnos todos y todas. Y cuando hablamos de «todos y todas» nos referimos a las personas físicas, pero también a las personas jurídicas, las empresas, las asociaciones o las instituciones públicas. Y es que, si no estamos todo el mundo en el mismo barco, es evidente que tardaremos mucho más en alcanzar todos los objetivos propuestos en materia medioambiental para los próximos años.

Lo que está claro es que la Tierra está dando señales de que necesita, con urgencia, un cambio en las actitudes de consumo de las personas. De no ser así, seguiremos teniendo problemas en todos los sentidos. La verdad es que ya hemos jugado bastante con el medio ambiente en los últimos tiempos y ya es hora de que, como seres humanos, empecemos a pensar en la posibilidad de mejorar nuestros hábitos a la hora de cuidar de nuestro entorno. Es nuestra responsabilidad social y no podemos ser ajenos a ella. Sería un error del que no nos recuperaríamos en la vida.

Hemos visto, durante la primera oleada de la pandemia del coronavirus, lo que ocurre cuando el ser humano deja de llevar esa rutina que nos caracteriza a todos. El resultado fue que mejoró el estado de salud de nuestra Tierra durante un mes. Aunque al volver a la rutina se notó una barbaridad que había crecido el consumo, es evidente que hay que poner toda la carne en el asador para intentar mejorar el estado de nuestro medio ambiente aunque no estemos en un confinamiento domiciliario. Nadie tiene la menor duda de que es clave que sigamos apostando por cuestiones como estas. De lo contrario, lamentaremos las consecuencias.