Las mejores comidas para llevar al trabajo

Si tienes un horario partido en tu trabajo puede que te tengas que llevar comida, ya que no te de tiempo en el descanso a ir a tu casa y comer allí o no tengáis un comedor en el que comprar el almuerzo.

Si tienes que comer en el trabajo y llevarte la comida, muchas veces no se sabe qué elegir para llevarte para que sea fácil de transportar en los tuppers, sea fácil de comer y no te manches. También dependiendo si en tu oficina se cuenta con un microondas para calentar los alimentos podrás llevarte unas comidas u otras, así como si hay nevera para guardar los platos.

No obstante, en este artículo hemos recogido las mejores comidas para llevar al trabajo. Por que son muy fáciles de cocinar la noche anterior, se pueden comer sin dificultad y son fáciles de llevar en tuppers o envases.

Gazpacho

En verano es el primer plato ideal, puedes llevarte este plato y no hay necesidad de calentarlo e incluso lo puedes beber directamente del envase. Además está rico y es muy sano, siempre y cuando sepas escoger en el supermercado. 

“Nuestro gazpacho es ecológico, elaborado con un 96% de hortalizas siendo tomate, pimiento, pepino, cebolla, también llega aceite de oliva virgen extra, sal, vinagre y especias. es sano y perfecto para llevar al trabajo porque no necesita conservarse en frío”, matizan desde la empresa Hida Alimentación, especialista en conservas. 

Así que lo más importante para que sea sano es leer la etiqueta de los productos en el supermercado y en función de tu elección incluso no tendrás que disponer de una nevera para su conservación.    

Cualquier receta de arroz 

Otro plato que es perfecto para llevar al trabajo es cualquier receta de arroz, ya sea con verduras, carne o pescado. El arroz se conserva genial en cualquier tupper y es una comida única, que saciará tu estómago y no tendrás que preparar nada más. 

También puedes preparar arroz blanco como acompañamiento para carnes a la plancha o pescado, ya que se conservará mucho mejor que las patatas fritas. 

Quinoa 

Si estás cansado o cansada del arroz puedes cambiar este ingrediente de tu receta por quinoa. Es una semilla o grano integral que se cultiva en la cordillera de los Andes y que se ha dado a conocer en los últimos años en España. 

Tiene grandes propiedades nutritivas y queda muy bien en las recetas que solemos preparar habitualmente con arroz como puede ser quinoa con verduras, quinoa con pollo… 

Y se conserva estupendamente, incluso se puede comer en frío. Así puede ser una opción diferente para comer en tupper y llevar al trabajo. 

Menestra de verduras

Una menestra de verduras es un plato ideal para comer en el almuerzo. Es sano y además muy ligero por lo que no te producirá ardores cuando tengas que reincorporarte al trabajo tras el descanso. En la menestra quedan muy bien las alcachofas, los guisantes, el calabacín, la zanahoria y la berenjena con unos taquitos de jamón. Pero puedes preparar una rica menestra de verduras con los ingredientes que más te gusten.

Pasta con salsa o en ensalada 

La pasta puede ser una buena opción para llevar en tupper. Te recomendamos que elijas mejor macarrones o pasta rellena como tortellinis o raviolis antes que los espaguetis porque evitarás mancharte al comer. Y nadie quiere trabajar con una mancha de salsa o comida en la ropa. 

Puedes preparar la pasta el día de antes y estará igualmente rica. Además, cualquier salsa puede ser perfecta para la ocasión, ya sea boloñesa, pesto o carbonara. 

También en verano puedes apostar por las ensaladas de pasta, aunque en estos casos es mejor no echar el vinagre y el aceite y llevarlos en sobres para aderezar justo en el momento que se vaya a consumir. 

Ensaladas 

Una opción fresca y saludable pueden ser las ensaladas. Podrás prepararlas con los ingredientes que más te gusten y no se estropeará siempre y cuando sigas los siguientes trucos.

Lleva el aliño separado: para que la lechuga o la propia ensalada no se estropee es mejor que no eches el vinagre y el aceite. Puedes comprar sobres de aceite, vinagre y sal en casi cualquier supermercado y echarlos cuando vayas a comerla. 

Seca bien todo: si lavas la lechuga o los ingredientes tienes que secarlos bien antes de meterlos al tupper para evitar al máximo posible la humedad. 

Coloca la lechuga lo último: cuando vayas a preparar la ensalada es mejor que lo hagas por ingredientes y los metas en el tupper por capas.El mejor consejo a seguir es colocar todos los ingredientes (salvo la lechuga en el fondo), porque por ejemplo si añades tomate o maíz pueden desprender jugos. Así que echa todo y la lechuga encima para evitar que caigan líquidos sobre ella, se reblandezca o estropee o se aplaste. 

Siguiendo estos sencillos trucos podrás disfrutar de una jugosa y fresca ensalada en el trabajo. 

Filetes de carne y pescado a la plancha 

Los filetes de carne y pescado a la plancha son una opción muy rápida y fácil de preparar. El único inconveniente es que se te pueden quedar secos por el paso del tiempo desde su preparación hasta que los vayas a comer, por lo que tienes que intentar que te queden lo más jugosos posible. Los puedes acompañar con unas cuantas verduras o arroz y ya tendrás una comida completa. 

Taboulé o cuscús 

Estos dos platos de origen árabe pueden ser la opción perfecta para llevar a la oficina y estás riquísimos. Los suelen vender ya preparados en los supermercados, pero puedes prepararlos tú mismo en casa. 

El cuscús es un plato cocinado a base de sémola de trigo que también lleva garbanzos, verduras y carne. Tradicionalmente se cocina en un recipiente llamado cuscusera que dispone de un colador encima de la cazuela. Aunque puedes prepararlo con una olla y cocinarlo con los ingredientes que más te gusten. Una manera muy rápida de hacerlo es junto a un sofrito de verduras. 

Mientras que el tabulé es una ensalada, su propio nombre se traduciría como “ensalada sazonada”. Se prepara con trigo bulgur, tomate, lechuga, perejil y zumo de limón como aderezo. 

Sándwich, bocadillo o wrap 

No podemos olvidarnos de la típica comida para un almuerzo rápido y sencillo. El tradicional bocadillo o sándwich, aunque no debería ser tu opción habitual sino más bien ocasional cuando el día de antes no tengas tiempo para ponerte en los fogones o tengas pocos ingredientes en la nevera. 

Con unas rebanadas de pan, una barra o baguette y los ingredientes que tú quieras es suficiente. Puedes optar por el clásico bocata de jamón, el de tortilla de patata, una opción vegetal o con casi cualquier producto que tengas en el frigorífico. 

Además si quieres algo diferente en vez del bocadillo o sándwich puedes hacer un wrap o un burrito. Ambos se preparan con unas tortitas, añades los ingredientes y luego lo enrollas. Los puedes hacer para comer fríos o calientes y son muy fáciles de comer. 

Estas son las recetas ideales por su preparación, fácil conservación y porque son muy fáciles de comer y de fácil digestión, ya que no te ocasionarán ni dolor de estómago ni ardores para que tras la comida no tengas malestar en la oficina. No obstante, dependerá de tus gustos y de las características de tu trabajo: si tienes frigorífico, si hay microondas para calentar la comida, tenéis poco tiempo…