Las aplicaciones móviles siguen creciendo año tras año. Estamos ante una realidad clara que nos confirma que hace tiempo que han dejado de ser un complemento y que ahora son una necesidad en el día a día. Son prácticamente ya parte de nuestra vida cotidiana.
Echando la vista atrás
Para valorar en su justa medida la importancia de las aplicaciones móviles solo tenemos que acordarnos de que en enero de 2007. El gran Steve Jobs se subió en la feria de Macworld al escenario y anunció la presentación del iPhone que terminaría marcando un antes o un después en la era de los móviles, transformando la manera en la que se disfruta del ocio.
Eso sí, podemos decir que la revolución de verdad no provino del iPhone, lo haría de la llegada, posteriormente, de la App Store. La plataforma lo que hizo fue dar a los desarrolladores la libertad para poder crear atractivas opciones para que los usuarios presten atención y lo cierto es que ha tenido un éxito que ya no se cuestiona.
Algo que ya es necesario
Hay que tener claro que en los primeros pasos, las aplicaciones para móviles estaban centradas en el traslado al teléfono de las funciones básicas que tenían programas que ya existían, desde el chateo a la consulta del correo electrónico, entre otras muchas cosas.
Al pasar el tiempo, las aplicaciones, lo que ocurrió es que pasaron a dejar de ser un simple complemento para pasar a ser una necesidad diaria. Actualmente, son parte de la totalidad de aspectos de la vida, desde el transporte a la salud, hasta pasando por la educación o incluso el ocio.
La situación del mercado de las aplicaciones en nuestro país
Lo cierto es que el buen momento se puede ver en datos como que hace dos años, en 2023, ya se registraban millones de descargas y la facturación pasó a situarse en varios millones de euros, lo que conformaba que estábamos ante una de las industrias del mundo digital de mayor dinamismo y que es algo que ha seguido creciendo en estos dos años.
Modelos de monetización
¿De qué forma es posible obtener rentabilidad por parte de los desarrolladores? Hay varios modelos y el clásico es el de pago único, donde el usuario lo que hace es adquirir la aplicación y la disfruta de forma indefinida. A todo esto se suma el modelo que consiste en la suscripción, que aumenta su popularidad mes a mes y que garantiza a los desarrolladores unos ingresos estables.
El modelo freemium es otra medida de gran popularidad, donde el usuario tiene acceso de manera gratuita a las funciones básicas y lo que hace es solo pagar en el caso de que quiera desbloquear las prestaciones que sean más avanzadas. Creemos que es de gran importancia no olvidarse de la posibilidad de incluir anuncios o recopilar datos para su posterior venta a otros terceros; es una fuente importante en materia de beneficios.
Las aplicaciones son tan diferentes como las propias necesidades que tienen los usuarios, tal y como nos confirman SquareetLabs que llevan años en el sector, existen ejemplos como por ejemplo “Headspace” que se centra en el campo de la salud mental, y que nos han demostrado como este tipo de herramientas son de gran ayuda cuando se quiere meditar, descansar mejor o ir reduciendo el estrés.
Captación y retención de usuarios
Si se quiere una aplicación que cuente con éxito no basta solo con que se atraigan descargas; es necesario que se mantenga la atención de los usuarios durante un tiempo. Justo aquí es donde se deben tener en cuenta temas como la gamificación, las notificaciones push o el uso estratégico de los colores de tal forma que acaben por llamar la atención. Muchas veces, las aplicaciones valen como un punto de encuentro que vale para las personas. Los juegos sociales, como las aplicaciones de tragamonedas, usan retos, chats o recompensas, que valen para que se asegure el entretenimiento, siempre con total seguridad.
La IA y las nuevas experiencias
Las aplicaciones móviles apuntan a un crecimiento que va a ser todavía más importante gracias a la IA. Se va a producir una personalización que se basará en datos y los modelos de lenguaje van a permitir aplicaciones mucho más intuitivas y que se podrán adaptar a los usuarios en tiempo real.
Las mejoras de conectividad y en cuanto a la potencia de los dispositivos nos pueden llevar a una serie de aplicaciones que se basarán totalmente en la voz, de tal forma que se reduzca la dependencia de las pantallas.









