Nos vamos a celebrar mi despedida de soltera a… ¡¡¡Murcia!!!

Mucho había oído hablar de esa pequeña y bella tierra que es la murciana, situada a caballo entre las tierras andaluzas, valencianas y por supuesto la llanura manchega, bañada por ese apacible y cálido mar mediterráneo que hace que su huerta sea una de las mayores despensas de Europa… y que ganas tenía de conocerla, de recorrer sus calles y disfrutar de sus monumentos, sus costumbres y su gente… y llegó la ocasión. Mi grupo de amigas y yo planeábamos cómo y dónde celebrar mi despedida de soltera, y como de sobras conocían las ganas que yo tenía de conocer esta maravillosa ciudad no lo dudaron, rápidamente todas estábamos de acuerdo en que nos iríamos a Murcia, y así fue como se inició todo. Sin embargo, nosotras no conocíamos mucho la zona, por lo que preferimos dejarlo todo en manos de Hot despedidas, una de las compañías más recomendadas de la zona y que está especializada, como su propio nombre indica, en organizar las mejores despedidas de solteros/as con cenas, espectáculos, actividades, música, fiesta… y en distintas localidades de Valencia, Alicante y, por supuesto, Murcia. 

Y así fue como llegamos a esta maravillosa ciudad de Murcia. El primer día decidimos que lo dedicaríamos a realizar una visita cultural, conocer la ciudad y sus grandes monumentos, por lo que comenzamos por:

  • La Catedral. La Santa Iglesia Catedral de Murcia, declarada Monumento Nacional en 1931, se encuentra en pleno casco histórico de la ciudad, en la concurrida Plaza del Cardenal Belluga y es sede de la Diócesis de Cartagena. Su construcción se realiza a lo largo de cinco siglos, XIV-XVIII, por lo que aglutina varios estilos arquitectónicos que pasan por el gótico, el renacimiento, neoclásico y el barroco, si bien está considerada como una pieza clave del barroco español. En su exterior no se puede dejar de destacar sus imponentes fachadas, en las que destaca su fachada principal o Imafronte, de estilo gótico, construida por el arquitecto y escultor valenciano Jaime Bort y Meliá, entre 1737-1751, como una fachada retablo ya que conjuga arquitectura con escultura, pues a sus 54 m. de altura se unen veinte figuras de santos, tres arcángeles y un ángel de la guardia. La Puerta de los Apóstoles, también de estilo gótico, recibe este nombre por las figuras de los cuatro apóstoles que la ensalzan. Construida entre 1465-1480, es la única del siglo XV que se conserva. Espectacular también es la entrada conocida como la Portada de las Cadenas, iniciada a principios del siglo XVI, es una de las primeras construcciones de estilo renacentista de España. Mención especial se merece su torre campanario de 90 m. de altura, la segunda de España tras la Giralda de Sevilla, es el símbolo indiscutible de la Catedral y de la ciudad de Murcia. Su construcción se inicia en el año 1521 y se remata en 1793, uniendo en sus diferentes de construcción los cuatro estilos arquitectónicos de esta Catedral, renacentista, barroco, neoclásico y barroco. En su interior destacan la Capilla de los Vélez, la Capilla de Junterón, la Capilla del Baptisterio, el Sepulcro de Alfonso X de Castilla, retablos góticos o el sarcófago romano de las Musas del siglo III.
  • El Real Casino. Este edificio emblemático de la ciudad fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1983. Su construcción se inició en 1847 para albergar la institución social que lleva su nombre, y se caracteriza por acoger diversos estilos decorativos desde el clásico hasta el modernista. Nada más entrar llama la atención un patio árabe rematado por una gran cúpula de hierro y cristal, cuya decoración está inspirada en los salones de la Alhambra de Granada y el Alcázar de Sevilla, así como el gran Salón de Baile, de estilo neobarroco o el Tocador de las Señoras. 
  • El Palacio Almudí. Esta imponente e histórica edificación de estilo barroco cuya construcción se inició en 1612 con el objetivo de un pósito municipal de trigo, se dedica actualmente, desde el año 1985, a Sala de Exposiciones y archivo municipal, tras haber sido cuartel de caballerías en el siglo XIX y Palacio de Justicia desde 1886. En su interior destaca la sala de columnas toscanas y un lienzo de la muralla árabe de Murcia.  

La Fiesta de moros y cristianos

Relacionado con su pasado árabe no podemos perdernos en el mes de septiembre su espectacular Fiesta de moros y cristianos que desde el año 1983 recrea la tradición, tal como demuestran documentos escritos hallados y que evidencian que en el año 1426 para celebrar la Festividad de Santo Tomás de Aquino, ya se desfilaba ataviados con trajes de moros y cristianos.  

Dublín, la capitalidad del whisky irlandés

Cuando oímos hablar de whisky enseguida lo asociamos con Escocia o con Irlanda, ambos países son la cuna y el origen de esta bebida tan apreciada a nivel mundial. La gran diferencia entre ambos es su sabor, el whisky irlandés tiene un sabor más ligero que el escocés, debido a la diferencia en su proceso de destilación, ya que el irlandés pasa por una destilación triple, mientras que la del escocés es doble. Sea triple o doble alcemos nuestros vasos de whisky y brindemos por un grato viaje y estancia en Dublín, la capitalidad de las tierras irlandesas, donde podremos tener multitud de ocasiones para saborear un buen trago.

Un trago que se ha de dar de unos buenos vasos y es que para saborear una bebida exquisita no vale cualquier vaso, por lo que nosotros os recomendamos los de Giona premium glass para no dañar el sabor y obtener un resultado muchísimo mejor, pues esta empresa española de cristalería profesional está presente en el mercado internacional, sus productos son garantía de calidad, ya que están elaborados en cristal de alta calidad que les otorga un brillo y calidad permanente, lo que unido a una tecnología de fabricación les aporta una alta resistencia. 

Dublín es la capital de la República de Irlanda y la capital del país desde la Edad Media, además de una de las ciudades más animadas de Europa, porque un alto porcentaje de su población son estudiantes de varias partes del mundo que residen en esta ciudad para estudiar o completar sus estudios. La ciudad está dividida en dos zonas, la norte y la sur, ambas separadas por el río Liffey que la atraviesa. Al norte, tradicionalmente, se halla el Dublín más obrero, más humilde y al sur la zona más rica con sus elegantes casas victorianas y sus típicas casas bajas y bonitas. Sin embargo, en pleno centro de la ciudad encontramos el barrio más bullicioso y el de más ambiente de la ciudad, el Temple Bar. El Temple Bar es un lugar que no podemos dejar de visitar, perfecto para visitar tanto de día como de noche, de día la cultura toma el protagonismo con sus galerías y centros culturales, mientras que de noche el ocio y la diversión toman la iniciativa con sus numerosos y típicos pubs donde las pintas de cerveza y la música en directo son protagonistas.

Entre los lugares de interés podemos destacar:

  • El Trinity College, es la universidad más antigua de toda Irlanda, fundada en 1592 por la reina Isabel I sobre un antiguo monasterio agustino. En sus comienzos solamente se admitían alumnos protestantes, sin embargo, a partir del año 1793 se comenzó la admisión de alumnado católico. Situado en pleno centro de Dublín, su campus ocupa una extensión de 190.000 m2, situándose dentro del mismo uno de los edificios más antiguos que se conservan, el de la antigua biblioteca, construido entre 1712 y 1732. En su interior se conservan verdaderas joyas del país, como pueden ser el arpa de Brian Boru, la más antigua de Irlanda (data de finales del siglo XIV), realizada en maderas de roble y sauce y con cuerdas de bronce, y el libro de Kells, un manuscrito ilustrado, escrito en latín hacia el año 800 d.C. por monjes celtas.
  • La Catedral de San Patricio. Esta iglesia dedicada al patrón nacional es la más grande de Irlanda. La primera iglesia que se construyó en este mismo lugar se realizó junto al pozo donde el santo bautizaba a los paganos. En la actual catedral, de estilo gótico, destacan su enorme campanario, la decoración de su interior, sus espectaculares vidrieras y una pila bautismal de la época medieval perfectamente conservada.
  • La Catedral de Christ Church o Catedral de la Santísima Trinidad. Fue construida originariamente en 1028, siendo en 1152 cuando el primer arzobispo irlandés comenzó su ampliación y reconstrucción. Esta catedral contiene la cripta catedralicia más grande de las Islas Británicas, así como varios objetos de gran valor histórico como un conjunto de cirios muy antiguos o una de las campanas de su torre que data del año 1038. 
  • El castillo. Construido en el siglo XII donde anteriormente había existido un asentamiento vikingo. A lo largo de su historia fue una fortaleza militar, prisión, residencia de la realeza, centro del poder institucional… hasta el año 1922 en que Irlanda se independizó. Actualmente su función se limita a actos de representación e institucionales, como la toma de posesión de los presidentes de la república. 

¿Qué destaca en la gastronomía irlandesa?

En la gastronomía irlandesa destacan los estofados, como el estofado irlandés más conocido como “stew”, el pastel de patatas o “boxty”, el pan de soda, elaborado con bicarbonato de soda, el salmón ahumado o la famosa tarta de manzanas “Apple pie”.