Avanzamos tan rápido en algunos campos que muchos de esos avances, pasan desapercibidos, si no estás pendiente. Es muy fácil que lo que hoy es novedad, mañana, haya quedado obsoleto. Esto pasa en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida y, por supuesto, en la medicina. Concretamente en la odontología, los avances son tan rápidos que muchos de los procedimientos habituales, han quedado obsoletos o relegados, en aras de tratamientos menos invasivos y más efectivos.
La odontología avanza de forma constante en todos sus campos, siendo el campo de la endodoncia, uno de los que más cambios significativos ha experimentado en los últimos años. Siempre buscando la excelencia, los profesionales de la odontología buscan la innovación constantemente, para poder mejorar la calidad de sus tratamientos. Como sabemos, la endodoncia se ocupa de realizar el tratamiento de los conductos radiculares de los dientes, es decir, la pulpa dental y los tejidos circundantes. Lo que antes conocíamos como “matar el nervio”.
A lo largo de los años, esta disciplina, ha experimentado grandes e importantes cambios, de la mano de los avances tecnológicos. Estos avances no han hecho sino revolucionar la manera en la que se llevan a cabo los tratamientos de endodoncia. Algunas de estas tecnologías se encuentran ligadas a la necesaria relación entre esta disciplina y la cirugía maxilofacial.
La tecnología ha desempeñado, y seguirá haciéndolo, un papel fundamental en el avance de la odontología y, sobre todo, en el campo de la endodoncia. Lo que va a permitir a los profesionales mejorar la precisión de sus tratamientos y proporcionar una mejor y más eficaz atención a sus pacientes.
Tecnologías más destacadas en endodoncia
Como venimos diciendo, la tecnología avanza a pasos agigantados, con estas mejoras, se elevan los estándares de calidad y la precisión de los tratamientos. Cabe destacar el papel de la tecnología digital en este campo. Con su incorporación se ha optimizado el diseño de la sonrisa. Pero como nos recuerdan los profesionales de la endodoncia de Integra Clínica Dental, mejora la previsibilidad de las intervenciones quirúrgicas, lo que garantiza una mayor precisión.
En la misma línea, uno de los avances tecnológicos más revolucionarios, son los microscopios quirúrgicos. Estos microscopios han revolucionado la forma en la que se llevan a cabo los procedimientos endodónticos, proporcionando una visualización ampliada y detallada de la zona a tratar. Esto hace posible que los endodoncistas puedan identificar con mayor precisión cualquier anomalía anatómica, localizar los conductos radiculares calcificados y llevar a cabo tratamientos de conducto con mayor precisión.
Con la tomografía computarizada de haz cónico (CBCT), una técnica de diagnóstico por imagen que ofrece imágenes tridimensionales de alta resolución de las estructuras dentales y los tejidos circundantes, se puede realizar una evaluación más precisa de la anatomía radicular. Esto facilita la tarea del endodoncista que, puede realizar con mayor precisión la evaluación de la anatomía radicular, ayudando a que los profesionales puedan planificar y ejecutar sus tratamientos, con mayor precisión. Además de tratarse de una tecnología de gran utilidad en los casos de mayor complejidad, aquellos que involucran a los cirujanos maxilofaciales y, requieren de una comprensión detallada de la estructura ósea.
Los sistemas de instrumentación rotatoria y reciprocante, han llegado a los endodoncistas para simplificar y agilizar, los procesos de preparación necesarios para el conducto radicular. Estos sistemas utilizan limas endodóncicas motorizadas, las cuales giran o se mueven de forma alternativa limpiando y dando forma al conducto de forma eficiente. Gracias a esta tecnología se reduce el tiempo de tratamiento, además de minimizar el riesgo de fractura de los instrumentos, lo que se traduce en una experiencia más cómoda para los pacientes.
Otro de los aspectos que ha evolucionado notablemente, son las técnicas de obturación que, abarcan desde la condensación vertical hasta las técnicas de inyección y termocompactación. Se trata de metodologías que proporcionan una obturación mucho más efectiva y duradera, lo que minimiza la posibilidad de que surjan complicaciones postoperatorias.
No pueden faltar en la lista de avances tecnológicos, los sistemas de irrigación. La activación sónica y ultrasónica en estos sistemas, han mejorar la eficacia de la limpieza que debe realizarse en el conducto radicular durante un tratamiento de endodoncia. Esta tecnología tan avanzada, garantiza una desinfección más completa y reduce el riesgo de infección, lo que favorece la salud del diente a largo plazo.
Los materiales biocerámicos, han transformado la manera en que se abordan las lesiones periapicales, gracias a sus propiedades selladoras y regenerativas, lo que contribuyen a mejorar la cicatrización y conservación de los tejidos periapicales.
Tendencias emergentes en endodoncia
La evolución no va solo de la mano de la tecnología aunque se trata de un aspecto de gran importancia. Además de los avances citados, existen en el campo de la endodoncia una serie de tendencias emergentes, las cuales están transformando la práctica en la clínica y mejorando los resultados de los tratamientos realizados.
Una de las tendencias al alza, es el enfoque en la preservación dental. Gracias a los avances en las técnicas de diagnóstico y tratamiento, ha surgido un enfoque renovado en este aspecto. Los endodoncistas se orientan cada vez más a la conservación de la estructura dental natural, siempre y cuando sea posible. Para ello recurren a tratamientos como la pulpotomía que permiten mantener la vitalidad pulpar, prolongando la vida útil del diente.
Dentro de la misma línea, se encuentra la terapia regenerativa. Esta técnica resulta prometedora ya que busca la regeneración del tejido pulpar dañado, en lugar de proceder a su eliminación como ha sido habitual hasta ahora. Este enfoque implica recurrir a materiales bioactivos y factores de crecimiento, con la finalidad de estimular la formación de tejido pulpar sano. Esto puede suponer una alternativa biológica y conservadora frente a los tratamientos convencionales.
Con la integración de las tecnologías digitales, como la impresión en tres dimensiones y el diseño asistido por computadores, la manera en que se planifican y ejecutan los tratamientos, se está transformando. Estas herramientas permiten que los endodoncista puedan crear guías quirúrgicas personalizadas, modelos de estudio de gran precisión y restauraciones dentales personalizadas. Con lo que se mejoran tanto la precisión como los resultados estéticos de los tratamientos.
Aunque no es tecnología y quizá, tampoco sea innovación, lo cierto es que si es una tendencia: la intersección entre la endodoncia y la cirugía maxilofacial. Esta últimas es una especialidad de la odontología que se encarga de realizar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, lesiones y defectos correspondientes a la región craneofacial. En muchos de los casos, los procesos de endodoncia se relacionan de forma estrecha con la cirugía maxilofacial. Sobre todo en situaciones en las que se ha producido un traumatismo facial, fractura ósea maxilofacial o existe la necesidad de un tratamiento endodóntico, ya sea antes o después, de la cirugía reconstructiva.
En consecuencia, la colaboración entre ambos profesionales, resulta esencial para garantizar el éxito del tratamiento en determinados casos de gran complejidad. La tecnología y la planificación quirúrgica, asistida por computadores, facilitan en gran medida la coordinación necesaria entre ambos especialistas, sobre todo porque proporciona una visión detallada de la anatomía dental y ósea. Con lo que resulta más fácil obtener un enfoque de mayor precisión y perfectamente coordinado para realizar el tratamiento.
Para estar siempre en la vanguardia, es esencial la formación. La endodoncia es una disciplina fundamental en la odontología que, ha experimentado notables avances que han redefinido la práctica de la misma. Dentro de este contexto, resulta indispensable que los profesionales, reciban la formación más vanguardista sobre los últimos avances que llegan a la disciplina. Los odontólogos especializados siempre tienen que estar a la última en formación.
En conclusión, podemos decir que los avances en el campo de la endodoncia, no hacen sino impulsar una atención más precisa y personalizada para los pacientes. En tanto que las tendencias emergentes, prometen mejoras continuas en los resultados de los tratamientos y la preservación de la salud dental a largo plazo. Con la integración de la tecnología más innovadora y la colaboración interdisciplinar que existe, sobre todo en los casos que involucran a la cirugía maxilofacial, son los aspectos fundamentales para permitir el avance continuo en esta disciplina de la odontología.
Por tanto, el futuro de la odontología está aquí. Los avances son tan continuos que, como decíamos al principio, no da tiempo a asimilarlo. Para los pacientes que no tienen por costumbre acudir al dentista de forma regular, es más fácil reparar en los cambios. Desde las antiguas endodoncias en las que salías de la consulta con pocas ganas de volver, hasta las actuales, ha llovido mucho. Y eso, teniendo en cuenta que han pasado solo unos años.
Ni que decir tiene que no solo los endodoncistas evolucionan y hacen uso de las tecnologías más vanguardistas. De hecho la odontología en general puede alardear de ser uno de los campos con mayor tecnología y avances en los últimos tiempos. Esto se debe a un creciente interés por la salud oral, que ha derivado en investigación y desarrollo más especializado, para poder ofrecer los tratamientos más novedosos y las técnicas más vanguardistas. Sin olvidar que los tratamientos se realizan con mayor rapidez, eficacia y, sin apenas dolor.









