Ir a restaurantes o pedir comida es seguro pese al coronavirus

Sabemos que es complicado, pero el coronavirus ha cambiado nuestra forma de vida. Nadie podía pensar hace años que por culpa de un virus se iba a poner en jaque a la economía mundial. Desde el punto de vista social todo ha cambiado. Las conductas han cambiado. La verdad es que no podíamos pensar que citas como San Fermines, Fallas o las fiestas populares se iban a suspender. Afortunadamente, siempre nos quedará la hostelería, un sector que ha sido muy golpeado pero que ha sabido amoldarse a los nuevos tiempos con las medidas que se han impuesto desde el Gobierno y las autoridades sanitarias.

El sector de la restauración comprende a aquellas empresas dedicadas a la elaboración de comidas y/o bebidas que son preparadas para su consumo o venta en: bares y cafeterías, restaurantes, hoteles (hostelería), comedores colectivos, servicios de catering o comida rápida. Todas ellas han hecho un gran esfuerzo económico y de medios para poder realizar su trabajo con todas las garantías y medidas de seguridad.

Lo primero que tienen que saber, al igual que todo trabajador, es que si se presenta cualquier sintomatología (tos, fiebre, dificultad al respirar, etc.) que pudiera estar asociada con el COVID-19 no se deberá acudir al trabajo y se deberá contactar con el teléfono de atención al COVID-19 de la comunidad autónoma o con el centro de atención primaria o con el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la empresa y se deberá seguir las instrucciones. No se deberá acudir al centro de trabajo hasta que se confirme que no hay riesgo para usted o el resto de personas.

Medidas

Las tareas y procesos laborales deben planificarse para que los trabajadores puedan mantener la distancia de seguridad de -al menos-1.5 metros durante su permanencia en el centro de trabajo. Así, cuando sea posible, se asignará a cada trabajador una tarea diferente, como por ejemplo: gestión de almacenes, manipulación/ procesado de alimentos, envasado/emplatado, reparto a domicilio, comida para llevar, servicio al cliente o cobro.

Cuando se preste el servicio de comida para llevar, se destinará una zona para la recogida de ésta, asegurando que se mantenga una distancia superior a 1,5 m con el cliente (instalando una mampara transparente en el mostrador de entrega, por ejemplo) y entre estos en la zona de espera, señalizando en el suelo la distancia de separación.

Se deberán respetar los aforos establecidos por cada comunidad autónoma tanto para el servicio prestado en interiores como en exteriores y se ubicarán las mesas de manera que se mantenga la separación mínima de 1.5 m entre grupos de mesas de clientes diferentes.

En el reparto a domicilio

Se mantendrá la distancia mínima de, al menos, 1,5 m con los clientes durante la entrega del pedido y el pago. Para ello: Se dejará el pedido en la puerta del domicilio, rellano, cancela, etc. Para evitar, depositar el envase de los alimentos sobre el suelo, se podrá utilizar, a modo de soporte, una bandeja o caja vacía que se retirará una vez que el cliente haya recogido su pedido y entrado en su casa

También se informará a los clientes de la conveniencia de hacer el pago online vía Web o App, o bien con datafono priorizando el “contactless”. Si el pago se realiza con datafono, éste se depositará sobre la bandeja o caja, junto con el pedido. Se procurará dividir el importe total en pagos fraccionados de forma que no se superen las cantidades que hacen obligatoria la introducción de un PIN.

En el servicio de catering

Las empresas de servicio de catering también han sabido amoldarse a estos nuevos tiempos. Como nos cuentan desde este catering en Madrid, en todos sus servicios de catering habilitan una zona para nuestros empleados con dispensadores de gel hidroalcóholico, mascarillas y guantes de nitrilo de un solo uso.

Antes de la manipulación de los alimentos, se realiza una desinfectación de las cocinas de campaña: superficies, elementos verticales y accesos. Por supuesto, todos los cocineros y camareros de catering utilizan mascarillas, gorro y guantes de nitrilo. Sin olvidar que siempre se mantiene, en la medida de lo posible, una distancia mínima entre los trabajadores de 2 metros. Incluso cada trabajador cambia la mascarilla y los guantes cada 3 horas por motivos de prevención.

Ya has visto que el sector de la hostelería cumple con todas las garantías que exige la OMS. Sin embargo, esta lucha es de todos, y cada uno tenemos que estar concienciados para poder salir adelante. Lo que está demostrando es que ir a restaurantes o pedir comida a través de un catering, es seguro.