¿Cómo planear una escapada en pleno Invierno?: 5 destinos de España que visitar

Si es verdad que durante el verano es cuando más pensamos en viajar para disfrutar de todos los destinos playeros y de acampada que el país tiene para ofrecer, sin embargo, cuando las hojas comienzan a caer de los árboles, llega el frio y pensamos que el único plan que nos queda es tomarnos un taza de chocolate bien caliente en la comodidad de nuestra casa, también hay destinos aguardándonos para ofrecernos lo mejor del invierno.

Si es verdad que durante el verano es cuando más pensamos en viajar para disfrutar de todos los destinos playeros y de acampada que el país tiene para ofrecer, sin embargo, cuando las hojas comienzan a caer de los árboles, llega el frio y pensamos que el único plan que nos queda es tomarnos un taza de chocolate bien caliente en la comodidad de nuestra casa, también hay destinos aguardándonos para ofrecernos lo mejor del invierno.

Por ejemplo, puedes elegir un destino rural, como un pueblecito con encanto o una cabaña rodeada por algún paisaje natural que te deleite pintado de blanco al despertar. Nuestros amigos de Rural Zoom, guías turísticos en destinos rurales, te presentan cinco opciones para elegir:

Sigüenza, una joya del turismo rural

Hay destinos de turismo rural que son imprescindibles en nuestro país, como es el caso de Sigüenza. Se trata de un precioso pueblo en la provincia de Guadalajara, cuyo punto de interés más llamativo a nivel turístico es su castillo, una imponente fortaleza del siglo XII desde la que se divisa toda la comarca y en la que es posible alojarse ya que forma parte de la red de Paradores.

Sin embargo, esto no es lo único que el destino tiene para ofrecerle a aquellos que le visten. Aquí también encontrarás una importante villa medieval y renacentista en la que se pueden visitar edificios con diferentes estilos arquitectónicos, entre los que destaca una magnífica Catedral. Y es que Sigüenza, no solo es un destino rural perfecto para el invierno, sino que también figura como uno de los destinos predilectos si de hacer turismo religioso se trata.

Esta parada de Castilla La Mancha está repleta de iglesias románicas, además de la conocida Casa del Doncel, su Ayuntamiento renacentista y un impresionante barrio Barroco ubicado en la zona de San Roque.

Así, el romanticismo se mezcla con el misticismo creado por los miles de secretos que esconde el lugar, como los vestigios de arquitectura romana descubiertos recientemente entre los muros y pavimento de la iglesia de Santiago.

La vinícola Ribera del Duero

Entre Burgos y Soria podemos encontrar el río Duero, zona de buenos vinos, campos extensos y frontera medieval, los cuales se juntan en un patrimonio cultural y tradicional que bien merece una visita.

La Ribera del Duero burgalesa representa uno de los mejores destinos de turismo rural en España, ya que ofrece una zona sembrada de viñedos y bodegas, con un patrimonio artístico rico y desconocido en pueblos como Peñaranda de Duero, Gumiel de Izán o la capital de comarca, Aranda de Duero.

En este destino, los amantes de la enología disfrutarán del vino, descubriendo los secretos del cultivo de la viña, y los entresijos de la elaboración y producción de algunos de los mejores caldos españoles, por supuesto acompañados de las mejores carnes de la región.

El Duero, junto con el Camino de Santiago, atrajo a sus orillas repobladores, peregrinos y artistas que dejaron en estas tierras algunos de los más antiguos y mejores ejemplos del románico español. Por ejemplo, vale la pena perderse un fin de semana entero entre las maravillosas iglesias de San Esteban de Gormaz, datadas en el inicio del siglo XII o la Catedral del Burgo de Osma, entre otros muchos sitios de inigualable atractivo.

La Alcarria conquense

La famosa comarca de la Alcarria se extiende desde Guadalajara a Cuenca, donde los prósperos campos de la comarca han conseguido que la zona prospere a base del trabajo de sus habitantes, los cuales han puesto en marcha numerosos proyectos empresariales basados en la tierra, en el turismo sostenible y en la economía circular.

La Alcarria conquense se muestra como el destino turístico perfecto para aquellos que, además de querer conocer una comarca con un patrimonio cultural interesante, también quieren disfrutar la gastronomía tradicional basada en el producto de la tierra.

La gastronomía conquense, entre zarajos y morteruelos, en la que abundan los platos contundentes, es perfecta para hacer entrar en calor los estómagos tras los paseos invernales. Por ejemplo, la región es famosa por sus carnes, entre las que destacan los platos de cordero, y, por supuesto, sus excelentes quesos manchegos. Una mezcla entre hermosos paisajes y la comida más deliciosa.

La Sierra de Francia

Hay destinos rurales, como en el caso de la Sierra de Francia ubicada en la provincia de Salamanca, que tienen la virtud de poseer un entorno natural único, acompañado de una buena dosis de tradición e historia y una deliciosa gastronomía.

Se trata de un lugar de gran  belleza paisajística, preciosos pueblos con arquitectura tradicional y una gran oferta turística. De hecho, su atractivo es tal que hasta fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2006.

Entre sus muchos puntos de interés, no te puedes perder el mirador de la Peña de Francia, el cual ofrece las mejores vistas de la provincia; o la zona natural de Las Batuecas, que delimita las provincias de Salamanca y Cáceres. Mientras que, pueblos como La Alberca o Mogarraz te esperan con su oferta en artesanía tradicional, y algunas otras paradas son obligatorias para que degustes su variedad en  productos chacineros: chorizo, salchichón o jamón elaborado de forma casera.

Los pueblos serranos con sus casas de piedra y entramados de madera dibujan la silueta de este magnífico destino ganadero y agricultor, que por supuesto, ahora sienta su base económica en el turismo.

Navarra, la reina del turismo rural

Navarra tiene el encanto de enamorar a todo aquel que la visite durante el invierno. Quizá son sus bosques de hayedos únicos en España, senderos mágicos que narran historias legendarias y su atractiva red de alojamientos rurales.

Quizá, lo que la convierte en el lugar predilecto para una escapada rural en pleno invierno, más bien son sus pueblos con encanto como Olite, con su imponente castillo, la histórica ciudad de Puente La Reina o Estella, las cuales le proporcionan al viajero el agradable placer de perderse por entre sus preciosas calles.

Por su parte, los amantes de la naturaleza suelen encontrar en los caminos navarros un lugar ideal para disfrutar del senderismo rodeados de naturaleza y bellos paisajes.

¿Qué empacar para una escapada de invierno?

Ya que hemos escogido nuestro destino, lo siguiente es hacer el equipaje y ya sea por un corto fin de semana, o por muchos más días, no podemos olvidarnos de empacar justo lo esencial.

Aquí, lo primero que hay que tener en cuenta es el lugar donde iremos: ¿Es una gran ciudad? ¿Un apartamento costero? ¿Un paradisíaco hotel en la montaña? Y es que no es lo mismo si se va a estar paseando por la milla de oro madrileña que haciendo senderismo por los parajes asturianos. Por ejemplo, hay que pensar en el clima del lugar, o en que actividades haremos para poder elegir la ropa que más se adapte.

Tenemos que aprender a no llevar todo nuestro armario para solo 4 días de viaje. Lo mejor siempre es llevar la menor cantidad de equipaje posible, intentando incluir lo más necesario, al igual que piezas que puedan servirnos en diferentes momentos, como en el caso de un buen par de vaqueros. Estos pantalones se han convertido en la pieza esencial de cualquier viajero experimentado, justamente porque sirven tanto para la mañana como para la noche, al igual que sucede con las camisetas o las camisas en tonos neutros.

Otro consejo útil que nos ayudará a reducir significativamente nuestro equipaje es tratar de escoger prendas básicas que combinen fácilmente entre ellas, y no cargarnos en exceso con diferentes calzados, bolsos, abrigos, etc. Podemos pasar perfectamente todo el viaje con un mismo abrigo, bolso o mochila y botas, siempre que todas ellas combinen entre si; y a partir de ahí,  es que escogeremos el resto de la ropa.

Una lista que te puede servir de guía para armar un equipaje básico para un fin de semana es la siguiente:

  • Neceser (cepillo de dientes, pasta de dientes pequeña, desodorante pequeño, tapones si vas a compartir habitación)
  • Ropa interior (una muda por día)
  • 3 camisetas
  • 2 pantalones
  • Sudadera, jersey o chaqueta (dependiendo de la previsión del tiempo)
  • Calzado cómodo
  • 3 Calcetines
  • Pijama
  • Bolsa ropa sucia
  • Pañuelos tipo kleenex
  • Cámara de fotos, con su respectivo cargador
  • Móvil y cargador
  • Mochila pequeña para llevar durante día
  • Algo para entretenerte como un libro o una tablet

Ya que se trata de invierno, los imprescindibles a llevar son:

  • Abrigo o chaqueta
  • Camiseta/pantalón interior térmica
  • Guantes, en el caso que vaya a hacer mucho frio
  • Paraguas y calzado de repuesto (si hay previsión de lluvias)

En caso de viajar en grupo, también debemos llevar:

  •  Cartas o algún otro entretenimiento para disfrutar grupos
  • Música y un altavoz

Finalmente, otros imprescindibles son:

  • Descargar mapas offline del destino en caso que nuestra cobertura falle en el lugar al que vamos y no podamos acceder a Internet
  • Hacer checkin de los vuelos y guardar la tarjeta de embarque en el móvil o imprimirla
  • Descargar a nuestro móvil o imprimir la confirmación del alojamiento

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